Girls at working

Nerea fotografiando a Alba.
La foto es del reflejo en el espejo de la clase. Como estoy en tiro estrecho el cristal muestra la textura de brillos, donde veo la cantidad de manos, literal, que han pasado por él. Hay dos luces, la ventana en cuadro mide 180×120 y es la segunda vez que la monto, la otra es una venteana pequeña, de 60x60cm colocada junto al espejo y delante de la bailarina. La luz de Alba, desde one yo estaba, era totalmente diferente, pero desde el reflejo era mucho más interesante. La del espejo es lo que me dio en llamar una principal trasera. Normalmente es una luz bastante fea cuando la figura mira a la cámara, que solo separa y perfila la figura, dejando un efecto bastante aritifical que igual estuvo de moda hace treinta años, pero que ahora me parece superhipermegatrasnochado. Sin embargo cuando ella gira hacia el foco, la luz cae sobre el torso y el rostro moldeandolo intensamente, dando lugar a una iluminacion bastante más interesante.
Por lo general estoy evitando esta disposición de tres cuartos trasera porque me obliga a disponer la figura de esta cierta manera en la que la luz cae mostrando el cuerpo y no solo perfilandolo ya que tiendo a pedir a la bailarina que baile, no que pose (“¡No poses baila!”). Sin embargo me encanta esta luz ¡Pero no creo que pueda pedirles que bailen solo en una dirección!

Girls at working

Ah, y no, no voy a quitar las manchas del cristal, no me vengan con photoshopeos obligatorios, es una clase, es asi, así lo que quiero, como es.

Angela, en estudio

Ángela Bonilla bailando en la sala baja de Love2dance, un estudio de danza que es de mis lugares preferidos de Sevilla para hacer fotos. La sala baja está en una antigua fábrica de tejidos que tiene la típica cristalera alta con que se iluminan las naves industriales antiguas. Esta cristalera está dirigida al sur, por lo que el sol entra por ella durante todo el día. La luz que hice dominaba al sol y se establecía como luz de potencia pero dejando sitio en la cámara para que el sol participara.

¿Y que te digo de Ángela? muchas bailarinas muestran su personalidad al bailar, la fuerza, la potencia, el tesón, el trabajo, la energía aparece al pisar, al lanzar los brazos, en el retorcer del torso, en el contragiro de los hombros y las caderas. Cuando bailas muestras más de lo que hay en ti que de lo que comunmente enseñas. Así la danza es uno de las cuatro manera por las que en la antigua religión de Dionisio se alcanzaba la extasía, cuando el cuerpo se ahueca para dejar entrar el alma y que lo posea. Una manera de decir aquí estás tu, esta eres, tu, no lo que dicen los demás que eres, sino quien de verdad eres.