Recuperando a Analí

Habremos hecho como veinte sesiones, más de veinte mil fotos. Después de un año largo de espera podemos volver a juntarnos y hacer algo. En estudio, cosa rara en nosotros, con mantilla, que es semana santa. Para mi amiga, que demuestra que el flamenco nace aquí pero crece en todo el mundo. Desde Venezuela a Sevilla, pasando por Granada.

No me gusta que las bailarinas posen, me gusta que bailen. Pido que se muevan, que se pongan música en la cabeza. Algunas veces, como hoy, la música es real. Y a menudo pido que cuenten una historia bailando. Sientantel baila sin salir de la silla, no me mires, no estés pendiente de la cámara, escucha la música y habla para ti con ella. Impr

ovisa un baile como si estuvieras trabajando ideas para una futura coreografía. Escribe tus notas ahora, delante de la cámara.

Para Analí, con todo mi cariño.

Analí en la plaza de España

Fué nuestra primera sesión. En la plaza de España. Elegimos el banco de Granada porque allí es donde vivía entonces. En los tres años siguientes han sido como veinte mil fotos más. Anali lleva un blog sobre flamenco, http://www.flamenlove.com.

Macarena con vestido de Eva Valderrama

A veces quiero combinar moda y danza. Hace ya tiempo que pedía a las modelos que bailaran, pero no había manera, así que cambié la moda por la danza.
El vestido es de Eva Valderrama. Lo vi en el Code, cuando fuimos con mi curso de fotografía para la práctica de pasarela. Me encantó. Me encantó toda la colección de Eva, pero sobre todo este vestido, porque le adivinaba el vuelo que podía sacarle una bailarina.
Ella es Macarena Galiño, metro ochenta y tres de bailarina que nos enamoró dandole vida a las telas y los cortes de Eva.

Analí en la torre norte

Analí en la plaza de España durante la mañana del 13 de enero de 2018. Buscaba algo que hacer para ocupar la mañana entre la tarde de El Quijote la noche anterior y el ensayo de esta tarde de sábado. Analí iba a Sevilla, pero la mañana era demasiado lluviosa para la bailar con al bata de cola en la calle, así que decidimos aprovechar la mañana en la Plaza de España, lugar recurrente pero protegido de la lluvia.